domingo, 28 de junio de 2020

patri/arcadas



He de decir lo preciso

mas no lo suficiente

de este mundo patriarcal

opresor  abusador

violador normalizado

 

por ejemplo

 

del hombre vecino anciano

que tocó sus genitales

llamó miró 

y ofreció dinero

a  la                                                                niña que fui

 

del hombre cuñado

que vivió en casa

durmió con mi hermana

que buscó y tocó y besó a la fuerza

a  la                                                                adolescente que fui

 

del hombre compañero universitario

que     tocó     y     penetró 

 a la poco atractiva melancólica  

insegura ebria                                               joven que fui

 

del hombre mejor amigo

que     ilusionó     besó     penetró

que llevó a abortar

de manera clandestina

a la ficticia                                                     novia que fui

 

del hombre (ex)esposo

que ignoró lágrimas

después de todas

las relaciones sexuales

no deseadas

por la                                                              esposa que fui

 

del mismo (ex)esposo

llamando puta

arrebatando bienes

esparciendo calumnias

a  la  (independiente)                                   mujer que fui

                                                                               (y soy)

 del hombre extraño

que conocido por internet

vivió en casa

y terminando la relación

tres años después

acusó ante un juez

de no pagar(le)

su aportación mensual

que declaró como préstamo

a  la                                                                  pareja que fui

 

del hombre naval

que once años después

buscó y esperó encontrar

receptiva cariñosa comprensiva

a escondidas claro

a la                                                                  amante que fui

 

del hombre amigo

que intentó

después de una fiesta

abusar sexualmente

sin lograrlo            

a   la                                                                amiga que fui  

 

del hombre actual

que no sé qué somos

ni qué seremos

o si seremos

o si soy                                                            incógnita

 


Esa niña                     carente de afecto y atención

esa adolescente         con su pobre amor propio

esa joven                     inexperta y sola

esa novia                     manipulada engañada

esa esposa                   presionada utilizada

esa mujer                    calumniada despojada

esa pareja                    desilusionada

esa amante                  abandonada

esa amiga                    confiada

 

no sabía entonces qué

era

es

eso

 

la mujer que ahora soy sabe

que  lo personal

        es político

del amor romántico

del derrumbe

del patriarcado



"Si soy tan inteligente... ¿por qué me enamoro como una imbécil?"  Gabriela Acher

Imagen tomada de internet

viernes, 29 de mayo de 2020

Relatos de muerte




Conocí a Nora hace varios años, durante los talleres para mediadores de salas de lectura en La Paz, B.C.S. Es promotora cultural y originaria del municipio de Comondú. 

Nora me pareció una mujer transparente y cálida. Del tipo de mujer a la que le puedes confiar cualquier cosa porque sabes que tu secreto estará seguro. Con el tiempo mi percepción sobre ella no cambió, al contrario; reafirmé la gran ser humana que es. Lo exitosa que puede ser una mujer que se muestra tal cuál ante la vida. En este andar la he seguido también como escritora.
Nora no tiene miedo de que le arrebaten nada, porque todo lo comparte. 

Cuando leí su primer libro “El último crimen”, pude visualizar como lectora que soy, a una escritora nobel que caminaba despacio, aunque segura de donde pisaba. Después, al tener en mis manos “Relatos de muerte”, no niego, no sabía a qué me enfrentaría. ¿Qué descubriría al abrir ese libro? ¿Qué nueva faceta se me mostraría? 
Empecé a leerlo despojándome casi de cualquier idea y me adentré en un libro que juzgué demasiado breve.

Relatos de muerte” contiene cuatro historias que giran alrededor de cuatro mujeres. El título de cada cuento contiene un número: 103, 4 meses, 8 horas y 60 metros. Esto me pareció muy peculiar y supuse que la clave del por qué de los nombres debía estar incrustada en cada uno de ellos. 
Las protagonistas son mujeres sin nombre, por lo que es una invitación a nombrarlas como lo deseemos. Son historias que saltan de un presente lúgubre al pasado vivo de cada una de ellas, de las protagonistas. 
Me recordó mucho la sensación que tuve al leer Pedro Páramo. Voces que surgen del mundo de los muertos, impregnadas de nostalgia y melancolía. Voces en blanco y negro.  
Mujeres que sufrieron de desamor. Mujeres frustradas, historias de maltratos y abandonos, de enfermedades. Mujeres que se expresan desde la tumba porque no quisieron, no pudieron, o no las dejaron hacerlo en vida. 

Frases: “Ahora nada me duele, estoy aquí en calma pero tengo frío”. “Cómo son las cosas, tan irónicas y tan lúgubres”. “¿Acaso duele mi muerte?” Fueron las que me conmovieron y sacudieron de una forma poderosísima.  
Es, sí, “Relatos de muerte”, un libro breve y persuasivo.  

Me sentí contenta y satisfecha al terminar de leerlo, por dos razones:  

Primera, por su narrativa sencilla y de letras simples. Te engancha desde sus inicios y conforme se avanza te mueve toda por dentro. Me hizo preguntarme si no era yo la que estaba dentro del féretro, a quien le supuran las llagas de las piernas. Un libro verdaderamente recomendable. Lo leí en "una sentada", de tarde en la terraza.
Segunda, sobre todo, porque muestra la evolución literaria de la escritora. Un cambio sorprendentemente grato que se patentiza en cada letra escrita. Un libro que tenemos que leer, aunque suene imperativo.

Me quedé con ganas de más relatos. Ojalá Nora contemple la posibilidad de escribir otro libro secuencia de este. 
Nora es ejemplo de la calidad que tienen las mujeres sudcalifornianas para escribir, entre otras cosas. Por eso sugiero leamos a más mujeres, mexicanas, locales. Hagámoslas visibles. Reconozcámoslas.


¿Qué significaba su llanto? ¿Expresaban sus lágrimas dolor?  Mary Shelley (Frankenstein)




sábado, 23 de mayo de 2020

Siempre mayo


En mayo nos conocimos.
También nos dijimos adiós.

Mismo día de la primera vez
que hicimos el amor.
Siete años después

Bajaste persianas
echaste cerrojo a la puerta
apagaste la luz.

Cerraste tus oídos

al ladrido del perro
al ruido del claxon
al timbre de tu teléfono.

No escuchaste

mis pasos al subir
los golpes de mis nudillos en tu puerta
mi voz al llamarte por tu nombre.

Te quedaste

en silencio
respiración contraída
inmóvil.

Estatua que palpita


"Escupí en versos la imposibilidad; el desencuentro."  Carmen Saavedra



Pintura: Armengol/Artmajeur


La resiliencia en mí



Me dijeron que la resiliencia potencia la felicidad. Que he aprendido a ser resiliente. Quien lo dijo me conoce en el antes y el después -en el ahora- Le creí además, porque conozco muy bien a la mujer que me habitó años atrás y me vivo ahora, distinta.
En realidad si, me doy cuenta los cambios que la terapia psicológica ha hecho en mí. Años de constante trabajo, así como el ir aprendiéndole al feminismo. No concibo vivir sin la influencia y guía de esas dos vertientes.

Dentro de la oscuridad de la noche, su pesado silencio y arrolladora calma, se abren ante mí: pensamientos, sensaciones y emociones que poco había reflexionado con anterioridad.  Por que no quería o no podía. En ello va el entendimiento y la importancia de reconocer  la libertad en las relaciones afectivas. De cuán necesario es aceptar que la otra parte elija seguir un camino diferente. Que ya no se me quiera como antes. Del derecho que tiene el otro a buscar su felicidad. La profunda sensación de sanasión que significa soltar a pesar de amar con tal intensidad. De no desgarrarse ni tratarse mal. Por lo contrario, recorrer el camino hacia la resiliencia de forma amorosa, honesta, aceptando los errores cometidos. Es abrazarse al dolor y tristeza, para dar paso a  la paz y tranquilidad. Son lágrimas de reconciliación con la mujer que se fue y se ha dejado atrás de manera definitiva.
Es ofrecer al ser amado una prueba fehaciente e irrefutable de -mi- amor. Ofrenda final. La libertad sin condicionamientos ni golpes bajos.  

Al navegar sobre las crestas de gigantescas olas en un mar enturbiado por emociones que se contraponen, resalta la satisfacción de saberme completa a pesar de las fracturas. En paciente espera de que las aguas se calmen para empezar a resanar las grietas.
Reconozco cómo el interés por aprender a conocer mis emociones, cuestionar y aceptar su origen para poder modificar actitudes y formas de pensar, han rendido frutos.

El amor no tiene por qué doler. Sufrir no es una opción en el amor.

Me costó mucho aprender, pero sin duda voy por el camino correcto y no voy sola. Me acompañan mujeres inteligentes, profesionales, incansables, admirables, amorosas, sororas. Amigas todas.
Disfruto la vida en solitaria. También disfruto la vida en pareja. No estoy peleada con el amor, ni encerrada ni cerrada a él. La vida me irá marcando el camino, yo iré tomando las decisiones.


"Todos somos libres para ir  y venir, para llegar, para quedarnos y para irnos: no podemos obligar a nadie a que nos corresponda solo porque nosotras estamos enamoradas." Coral Herrera 


Imagen: Perla Chacón







jueves, 21 de mayo de 2020

Sueño surrealista



Camino en las calles
iluminadas por la oscuridad
de la noche  sin estrellas
En busca de las sombras
que guardan el eco de tu silencio
De unos brazos que 
se aferren a los míos
con la voracidad de quien ama

Me pierdo

A tientas llego a puerto
El rugido de las olas del mar
me guiaron hasta allí
El canto de las sirenas
surge de la profundidad 
de ese ruido feroz
El ulular del viento del norte
conspicuo y galante
intenta poseerme

Me resisto

Busco tu voz y mirada,
me guía el olfato, la ansiedad
que no me permite estar quieta
El recuerdo de tu sexo inhiesto
acicalándose entre mis veredas

Despierto 

empapada de ganas
de lágrimas y sudor
Son las tres de la mañana
El aullido de un hombre lobo
quiebra el mutismo de mi sueño.


"Tu cuerpo es el paraíso perdido
  del que nunca jamás ningún Dios,
  podrá expulsarme."   Giaconda Belli


Pintura surrealista: Eric Fortune

sábado, 9 de mayo de 2020

El verbo S E R -madre-



 Es

nausea
sueño
sangrado vaginal anticipado
contracciones prematuras
reposo absoluto
respiración incompleta
cuerpo pesado, deforme
lerdo deambular
Hacer evidente la vida sexual
Fenómeno natural.

Insomnio
bostezo constante
llanto nocturno
presencia imperativa
esclavitud láctea
sonambulismo diurno
privacidad abolida
depresión

c
   i
     c
        a
           t
              r
                i
                  z

Completar roles aprendidos
Ancla a puerto sin amor
¿Tabla de salvación?
Desgaste emocional
Indiferencia paternal
Cheque en blanco
a veces sin fondos.

Peso “moral”
sin derecho a devaluarse
Tribunal personal
Culpable aún demostrándose
lo contrario
Batalla sin tregua ni armisticio
Rea sin derecho a fianza
Estoicismo forzoso.

Una
forma
más
de
romantizar
la
desigualdad.


"El modelo de madre que se fomenta exige que las mujeres renuncien a todo o casi todo."    Milagros Romero.